Cuando tienes un blog anodino, uno más entre un millar con el mismo contenido, vocabulario y millones de anglicismos innecesarios; fotos sacadas de las propias tiendas con el botoncito "ImPan", cuatro párrafos sin fundamento y un final estereotipado con su correspondiente exhortación... todo exactamente igual; como un bucle... nada nuevo. Necesita llamar la atención; es básico para aquellos que ansían destacar sobre ese exceso de masa uniforme y sin ningún tipo de personalidad o criterio que no haya sido previamente reciclado de otro blog como el que intentas imitar sin atino. Ha de hacer algo, ya que antes de su blog hay quinientos y famosos además... La competencia es muy dura. Ya sé, podría arremeter sin sentido ni trascendencia contra las dependientas de una conocida tienda y salir de esa monotonía del fashionista mundo de la moda y el verdadero low cost. Si le saliera bien podría incluso crear una gran bola de nieve y que esa entrada aparezca como la más leída. Es, sencillamente, el plan perfecto; pensaría. Sin embargo, todo esto es tan evidente que resulta extremadamente inútil e irrisorio. Si lo hubiera planteado de otro modo quizás le habría quedado natural e incluso creíble.
Y es aquí donde comienza la mía siguiendo el mismo esquema planteado por ese blog anodino que encontré: no comprendo la actitud de quienes se creen especialistas en cualquier ámbito y no cejan en su empeño de recordárselo al mundo entero. Oh, vaya; he ahí lo contrario a la humildad... qué raro... Estoy asqueada de tanta ilustrada que se dedica y vive para "la moda", que esto en la actualidad se resume a tener un blog con dos párrafos y un centenar de fotos que no aportan absolutamente nada nuevo sobre lo que quieren tratar y que encima aboguen por la humildad de unas supuestas dependientas me parece desternillante. Esas que van de sobradas y divas por conocer 120 tipos de extranjerismos para denominar un mísero calcetín corriente, que van a una tienda a emplearlos todos y a poner cara de asco si la persona que le atiende no sabe qué narices está diciendo. No se trata de una falta de profesionalidad, lumbreras, lo tuyo se llama simple y llanamente: borreguismo; de aquí el título de esta entrada. "Noto una falta de clase brutal", lo que es brutal es que seas, encima, clasista y lo ridículo de tu petición deduciendo por cómo juntas las letritas tu forma de ser que seguro dista de lo que ahí expones y exiges. "Falta de clase" eso no lo leía desde los albores de literatura del siglo XVIII. Es delirante (◉̃_᷅◉). También es frecuente que aquellos que desconocen por completo cómo funcionan determinados asuntos acusen a otros de "estar poco puestos" y no ser "profesionales". Es normal, es más fácil atentar contra una persona que ponerse en su situación o ser autocrítico; es decir, según tu criterio, los trabajadores deben meterse en la tienda online a diario y entre horas (las que sean necesarias, por supuesto) para que cuando llegue una sobrada pidiendo unos baggy pants con print así como preppy y unos sleepers idénticos al del lookbook de enero que llevó la Pau a un evento mega-casual, puedan saciar su egocentrismo y sentirse en simbiosis con este, nuestro planeta y de paso también, sentirte realizada como persona.
En definitiva, sugiero un poco más de humildad (la real, aquella que había antes de que el término se tergiversara), personalidad, menos flanderismo y menos estulticia por parte de determinadas "¿profesionales?" de la moda. El "mundo de la moda" (sí, éste nuevo concepto que se ha creado a su alrededor) está tan sobrevalorado y sobreexplotado que ha comenzado a convertirse en algo extremadamente soporífero. ¿Tanto cuesta ser "normal" u original en ese mundo? A mí me encantaría leer o ver algo natural para variar entre tanta naturalidad fingida, tanta hipocresía y tanta gente instruida que cree que "atemporal" es sinónimo de efímero; cansada de que lo más original sea el "real" entre las palabras "tu espacio de moda" o "el auténtico blog de moda", etc... Ya está bien de autojustificarse arremetiendo sin sentido contra quienes trabajan; no es necesario humillar (sí, esa es la conclusión que se extrae de tu entrada) para argumentar lo que quieres expresar y que se supone que es la realidad sobre lo que te ocurrió en una determinada tienda de Inditex.
En definitiva, sugiero un poco más de humildad (la real, aquella que había antes de que el término se tergiversara), personalidad, menos flanderismo y menos estulticia por parte de determinadas "¿profesionales?" de la moda. El "mundo de la moda" (sí, éste nuevo concepto que se ha creado a su alrededor) está tan sobrevalorado y sobreexplotado que ha comenzado a convertirse en algo extremadamente soporífero. ¿Tanto cuesta ser "normal" u original en ese mundo? A mí me encantaría leer o ver algo natural para variar entre tanta naturalidad fingida, tanta hipocresía y tanta gente instruida que cree que "atemporal" es sinónimo de efímero; cansada de que lo más original sea el "real" entre las palabras "tu espacio de moda" o "el auténtico blog de moda", etc... Ya está bien de autojustificarse arremetiendo sin sentido contra quienes trabajan; no es necesario humillar (sí, esa es la conclusión que se extrae de tu entrada) para argumentar lo que quieres expresar y que se supone que es la realidad sobre lo que te ocurrió en una determinada tienda de Inditex.

